viernes, febrero 06, 2009

Australia



¿Hay alguien más azorado que la última promesa adolescente, cargada de anuncios publicitarios, estimulado por una mamá o un papá supervisores, aterrado por el fracaso? ¿O algo a la larga más triste que el temple atlético supremo y la concentración de robot necesaria para forjar un campeón? La victoria muchas veces no parece más que una liberación angustiada del fracaso.



Por bajar un poco el punto, nomás.

Imagen: Diseño de Joe Berger