Intentaré decirlo lo más asépticamente posible: Mágnum es la mejor serie de televisión de todos los tiempos. Por ritmo, tono, personajes y elenco de actores marca un hito en la historia del medio que quizá sea igualado algún día pero que difícilmente será superado: brillante la introducción de la figura fantasmagórica de Robin Masters como justificación de la premisa de la serie (de qué vive Magnum, por qué conduce un Ferrari y cómo es que –ejem, ejem- convive con Higgins) y punto de enganche de la trama de un buen puñado de capítulos; perfecto el equilibrio de la serie entre los argumentos aburguesado-detectivescos y los retruécanos humorísticos; correctísimo el tono autoconsciente y desmitificador: nada en Magnum se toma a sí mismo demasiado en serio, ¡cuántas series deberían tomar ejemplo!¿Y los actores? Tom Selleck está simplemente perfecto. Probablemente ustedes pertenezcan a esa generación a la que enseñaron a burlarse de Tom Selleck y de sus pantalones, a menudo demasiado cortos y siempre demasiado altos. Sí, hablamos del tipo que rechazó ser Indiana Jones, ¡qué risa! Pero ¿se imaginan a Harrison Ford haciendo de Magnum? Borren esa imagen de su mente. Magnum es Tom Selleck y es absurdo preguntarse dónde termina uno y empieza el otro.
Y qué decir de ese absoluto titán de la interpretación que es John Hillerman. ¿Conocen algún otro actor capaz de interpretar a un inglés tan convincentemente siendo él tejano? Pero si hasta en las versión doblada al galego puede uno sentir su perfecto acento posh. Y hablando del doblaje, a galega redifunde Magnum con un nuevo doblaje, pero manteniendo a los actores que doblaron hace años al propio Magnum y a Higgins: también sobre esas voces se ha edificado la mitología de la serie.
Dicen que vivimos en la edad dorada de las series de televisión. No es que yo tenga mucho bagaje, pero he visto mis capítulos de Lost, House, Heroes, Galactica, How I met your mother, 24, The wire, Six feet under, etcétera. ¿Y saben qué les digo? Magnum, amigos. Magnum.
8 comentarios:
Que sepas que el espíritu de Magnum está vivo...ALIVE en Burn Notice
http://www.youtube.com/watch?v=SHv-iRXqSJg&feature=related
Pues se les olvidó meter el "espíritu" en el trailer...
Yo lo que tengo entendido es que no rechazó el papel de Indiana Jones, sino que no pudo compatibilizar ambos trabajos aunque lo intentó. Con Magnum ya tenía el contrato firmado.
Mi serie preferida fue "Doctor en Alaska", ya se que suena cursi y bla, bla, bla. Pero me enganché. Algunos episodios de aquellos tenían un guión muy, pero que muy bueno y la "pajarería" que conformaba el pueblo estaba muy lograda.
Créame que no cuestiono su gusto, querido Floren, pero si hay algo con lo que no puedo es con ese subgénero que consiste en presentar la periferia como lugares pintorescos en los que todo se sujeta a unas normas extravagantes que el protagonista debe aprender.
Ese protagonista, mitad alienígena en tierra extraña, mitad explorador en el África virgen, se convierte en emisario del "yo" que produce la serie y que se considera a sí mismo "lo normal" que define "lo raro" (y por tanto lo periférico, lo provinciano), e intenta abducir al "nosotros" espectador hacia ese discurso centralista y por tanto uniformista.
Véase Local hero (con BSO de Mark Knopfler, siempre de oferta en el Discoplay); véanse 200 comedias románticas sobre Irlanda; véase Doctor en Alaska; véase Doctor Mateo.
Y ya hablando de cosas serias, ha muerto el creador de Shin Chan. Las guarderías están de luto.
Pues sí, no le quito razón. De todas formas el enfoque, que puede ser criticable por manido, no quita la brillantez que pueda alcanzar en un momento dado los guiones.
Por otro lado, no puedo dejar pasar mi serie más odiada, la más yanki en el peor sentido de la palabra, la más adolescente por lo de maduros que trataban de mostrarse, y además por mala y punto: "Dawson crece", ¡Dios! ¿Qué ser humano llamado tal podía tragarse eso?
Ah, se me olvidaba. Y los silencios. Los silencios eran míticos en Dawson crece. Esos primeros planos que parecía que se había dormido el cámara delante de la escena, el actor/a inexpresivo como una nevera, un silencio tras otro golpeando como un tren de carga nuestros oidos, ¡Dios! y vacío..., mucho vacío.
Y hablando de todo un poco, ¿no vio mi correo de ayer? Porque la almendrita está ahí, no en Dawson, ni en Alaska, ni en Magnum.
Ya le he contestado a la almendrita, pero es que ahora acabo de entrar en el blog del ínclito y me encuentro un vídeo promocional que tampoco se puede perder uno (por ejemplo el ínclito en un ataud rodeado de su familia...) Tampoco tiene desperdicio. Vuelve a lo grande (o eso cree él)
Publicar un comentario en la entrada