viernes, diciembre 30, 2005

Botellón deluxe

Vayamos a la esencia, ¿cuál es el sentido del botellón? Abaratar el coste de las peanas de nuestros jóvenes ante los precios a todas luces abusivos de los pubs. ¿Qué sentido tienen entonces los rebaños de chavalería a la puerta del Opencor los sábados a las seis de la tarde, cuando el alcohol en este establecimiento es más caro que en cualquier otro súper, ultramarinos o badulaque? Tenemos una juventud que no sabe ni administrar sus vicios.

martes, diciembre 27, 2005

Miedo en el Planeta Harryhausen

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"Ya se sabe cómo son esos momentos en los que parece que se ha comprendido todo: a lo mejor, un momento después se trata de definir lo que se ha comprendido y todo se escurre".

La frase es de un libro de Calvino (Italo), pero el drama lo compartimos todos. Yo, al menos, hace tiempo que me siento acechado por seres de otro planeta que me inspiran un temor reverencial. Entendámonos, los marcianos son siempre simpáticos y cuando vienen con ventosas resultan incluso apetitosos. El mío es un problema de comprensión: es no entenderles y que no me entiendan lo que me frustra.

lunes, diciembre 26, 2005

El telediario de los malditos

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A mí, Iñaki Gabilondo sigue sin encajarme en ese canal del super-postureo que es Cuatro. No sé, me parece que mira a cámara como uno de los niños de El pueblo de los malditos.

viernes, diciembre 23, 2005

La racionalidad del odio

Los villanos de tebeo no existen: nadie se pondría de nombre Doctor Maligno, ni se integraría en una pandilla llamada Los Amos del Mal. Sin embargo, la realidad confirma a veces que los malvados sí existen y que, en buena lógica, establecen extrañas alianzas con propósitos de conquista global.

Acabo de enterarme de que, gracias a la mediación de ese librero que se viste con capa y sombrero tricorne y sale a hacer el indio dos veces al año, la versión coruñesa del Capitán América condecorará el próximo 13 de enero al Corsario de la RAE. El espectáculo será estomagante, pero que dos referentes del mal tan significativos para mí se unan en cópula no deja de reconfortarme. Es como si un entramado de racionalidad subterránea viniera a ensamblar lo que hasta ahora eran dos odios independientes.

Estoy por asistir al acto y pedirles a gritos que se den un morreo.

jueves, diciembre 22, 2005

Juno en la peluquería

Desde la jubilación de Lucho me he refugiado en una peluquería de señoras. Supe que iba a quedarme el primer día que la visité, cuando me acercaron una revista de automovilismo para que diera rienda suelta a mi cromosoma Y. Lo cierto es que los coches deportivos me interesan tanto como el devenir de la aristocracia rosada, pero ese esfuerzo de atención a la diversidad me pareció encomiable.

Acostumbrado como estaba a la ríspida franqueza de Lucho y a aquel ambiente tan varonil (en el mejor sentido, si es que lo tiene), comprenderán que el contraste es notable. Ante todo, me siento en mi nueva peluquería como una naranja en un cesto de manzanas: participo del valor de lo escaso, aunque a veces me da la sensación de que algunas de las clientas me miran de reojo. El personal, en cambio, se deshace en atenciones como la que he comentado.

Concretamente, la dueña del establecimiento es una señora con un especial talento para la conversación intrascendente. Créanme, no lo digo como una crítica. Me considero una persona muy poco dotada para la conversación, especialmente cuando no tengo confianza con mi interlocutor. Esta señora, en cambio, me conduce por el laberinto de las charlas sobre nada en particular con una especial pericia. Si Lucho era un Júpiter airado, esta señora es una Juno cálida y cordial.

Y, bueno, en conjunto todo se conduce con un tacto algodonado, el precio es asumible y no tengo necesidad de tunear mi peinado en los contadores del portal.

Eso sí, se respira una cierta corrección política que, en ocasiones, me hace sentir nostalgia de las pedradas verbales de Lucho.

martes, diciembre 20, 2005

Júpiter en la barbería

Lucho era un tipo de pocas palabras. Rara vez te preguntaba cómo querías el corte de pelo y, cuando lo hacía, comprendías por qué: no te hacía caso, o mejor aún, te hacía lo de siempre. En ese sentido, Lucho nunca defraudaba. Su voz parecía la de Júpiter tronante y cuando abría la boca era para dar un machetazo. Por el reducido espacio de su barbería, de cuyas paredes siempre pendía algún calendario softcore, se dejaba caer lo más granado del surrealismo parroquiano de Monte Alto, gente que no quería un corte de pelo sino una oreja amiga y quizá un consejo. El talento de Lucho para escuchar (¿he dicho ya que hablaba poco?) y lo inapelable de sus dictámenes lo elevaban a la condición de gurú.

Yo asistía a este peregrinaje sin participar en sus rituales, aunque tenía el mío propio. Salía de casa de Lucho, bajaba las escaleras y me detenía ante la vitrina de contadores del portal. Allí intentaba inútilmente poner remedio a la desfeita capilar a la que acababa de ser sometido y salía a la calle rezando para no encontrarme a nadie conocido antes de llegar a casa.

lunes, diciembre 19, 2005

La deuda histórica

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Domingo en casa de Poncio. Se escenifica la satisfacción de una deuda histórica. La pluma es más fuerte que la espada y que dos mudanzas, el libro intangible se hace materia y es devuelto a quien lo obtuvo a cambio de precio. Éste, en señal de buena voluntad, entrega babélica sesión doble de entrevistas y, de vuelta a casa, repasa el texto que daba por perdido:

Arañas en rincones ermitañas,
por paredes sombrías moradoras,
hábiles y tenaces tejedoras
de enrejados, peludas alimañas

de pegajosas e invisibles mañas,
inmóviles, pacientes cazadoras,
geómetras, voraces predadoras,
tramperas de insectívoras hazañas.

Octópodas, siniestras criaturas,
artrópodos horribles y crueles
con gruesos vientres y ágiles cinturas.

Ponzoñosas verdugos sin entrañas,
a cautiverio y a la muerte fieles,
menos que humanos, pérfidas arañas.

viernes, diciembre 16, 2005

¿Censura?

Cuenta en una entrevista Manel Fontdevila, del que ya he hablado en otra ocasión, que llevaba años queriendo publicar en El Jueves un chiste sobre el actual marido de Letizia Ortiz, pero que nunca le dejaron hacerlo. La gracieta era bastante escatológica (como este es un blog pulcro y petulante no la reproduciré aquí) y no tenía más gracia que implicar en ella al Príncipe heredero, hoy padre primerizo.

Lo curioso es que Fontdevila no aclara quién le impidió publicar la plancha cómica, aunque imagino que lo que pasó es que el grupo de abogados que se leen los contenidos de la revista antes de sacarla a la luz desaconsejaron su publicación. Así que, de haberla, será más autocensura que censura, y por motivos legales.

Lo peor del asunto es que, para no desaprovechar el chiste, lo publicaron finalmente con Alberto de Mónaco como protagonista. Craso error porque, si la ocurrencia era de por sí bastante floja, ¿le interesa a alguien el calvito monegasco?

jueves, diciembre 15, 2005

Cada vez que escoito a Milladoiro...

...danme ganas de invadir O Bierzo. La frase no es mía, sino del ex-cantante de Radio Océano, Josito Pereiro (click here to see him nude). Visto el nivel del debate, es lo más sensato que he leído estos días a propósito de ese asunto que ya saben.

miércoles, diciembre 14, 2005

La palabrita

Tenía razón Crimson. He llegado a la conclusión de que cuando la marciana aquella decía lo de la democratización del estilo se refería a que hay hoy productos de moda a precios accesibles (Zara y eso). Es decir, mientras yo (¡iluso!) entendía la democracia como capacidad para decidir (en este caso, lo que es moda o no), ella lo entendía como capacidad para comprar (lo que otros deciden que es moda).

Y he llegado a esa conclusión después de ver un documental sobre cirugía estética (me tienen que perdonar, sé que estoy pesadito con el tema; en realidad el post anterior nace de este mismo documental) en el que un pollastre que la ejercía pero obviamente no se la aplicaba a sí mismo decía que el gran mérito de la Corporación Dermoestético-Satánica había sido, ¿lo adivinan?, la democratización de las operaciones de estética.

O sea, que o esta gente utiliza la palabrita porque da caché y suena mejor que “abaratar” o “popularizar”, o soy yo el que viene de otro planeta en el que la democracia es algo bastante más serio que todo esto.

lunes, diciembre 12, 2005

Positivamente

Vuelvo con Sabina pero en son de paz. Saben que el otro día cascó (más) a mitad de concierto y se encontró con la educada comprensión del público que asistía al evento. Paula, que no es sospechosa de antisabinismo, me decía: “Típico, a nuestros ídolos les perdonamos todo y luego nos desahogamos con la cajera del súper”. Pues sí. Aquí somos así, positivamente.

viernes, diciembre 09, 2005

De la chacinería como una de las bellas artes

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La editorial Taschen, especializada en libros de arte, acaba de editar un volumen titulado Aesthetic Surgery que, como su nombre indica, está dedicado a la cirugía estética. Deliberadamente o no, al darle categoría artística a lo que no deja de ser una especialidad médica han elevado a la condición de autor a quien la ejerce. De hecho, la mayor parte de los cirujanos entrevistados en el texto se arrogan la condición de artistas y argumentan que para ejercer su labor son necesarios profundos conocimientos en materia de arte y belleza. Para más señas, uno de los capítulos se titula “El Michelangelo del escalpelo: Ivo Pintaguy”.

A mí no me sorprende. Es decir, todos nos proclamaríamos artistas de nuestra profesión si se nos diese la oportunidad. Y en cualquier caso, ciertas “obras” de estos peculiares artistas de gutapercha y bisturí siempre se pueden interpretar como homenajes al cubismo. Tampoco estaría de más que, terminado el lienzo, echaran una firmita. Por aquello de evitar falsificaciones.

miércoles, diciembre 07, 2005

Telediarios, la tierra baldía

Hace unos días los telediarios abrieron con la noticia de un despido. Con esto de la flexibilidad del mercado (1.346 trabajadores a punto de ser flexibilizados por SEAT, sin ir más lejos), no deja de ser extraño que se le diera tanto eco a un caso aislado. Se trataba de un inmigrante sudamericano de mediana edad que trabajaba para una gran empresa de Madrid. Lo curioso es que en la noticia no especificaban si el despido era procedente o no (desde luego, la causa de la que hablaban no aparece en el Estatuto de los Trabajadores), ni con cuántos días por año habían indemnizado al trabajador, ni si éste pensaba recurrir a los tribunales. Lo que sí hicieron fue salir a la calle y preguntarle a los viandantes qué opinaban del caso (¡algunos desalmados hasta se alegraban del despido!).

Desde aquí sólo puedo desearle a ese pobre trabajador que rehaga su vida pronto y que, si no lo readmiten en su antigua empresa (Real Madrid S.A., creo que era), encuentre un nuevo trabajo lo antes posible, a poder ser de lo suyo, de lo que haya estudiado y, si no, al menos un trabajo digno que le permita salir adelante.

En cuanto a los telediarios, ojalá que sigan así, dando prioridad a historias como ésta, sencillas pero profundamente humanas y con hondo calado social, sensibilizando a los telespectadores en asuntos como los relacionados con el mercado laboral, en vez de andarlos mareando con fútbol y trapalladas de esas.

lunes, diciembre 05, 2005

El Limbo puede esperar

Está Poncio muy preocupado con eso de que quieren clausurar el Limbo. La cosa no deja de tener su interés ya que, al contrario de lo que pasa con la Cope, en este caso son los del propio bando los que quieren echar el cerrojo, así que expongo aquí la información que he conseguido este fin de semana.

Fuentes teológicamente solventes me comunicaban el viernes pasado, en el distendido ambiente de una taberna local, que el famoso Limbo no aparece en las escrituras y que, por lo tanto, es un concepto de origen erudito. Las palabras exactamente utilizadas por mi informante fueron “artilugio teológico”. Parece ser que tiene su origen en el medioevo, época en la que la masiva especulación teórica se traducía en cuestiones sinuosas que había que solucionar, aunque fuese forzadamente o creando lirismos metafísicos (Poncio dixit) como el del Limbo.

Así pues, mi fuente no le da mayor importancia a que el “artilugio teológico” tenga que pasar ahora la ITV y señala que se trata de un asunto sin trascendencia real, aunque mediáticamente atractivo. Y, sentado ante un bocoi, blandiendo una Estrella y con una mirada de preocupación sincera, añadía: “Lo importante es ¿qué hace Ratzinger? ¿A qué se dedica? ¿Por qué está tan callado?”.

viernes, diciembre 02, 2005

El viaje de Chihiro

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Basta con ver El viaje de Chihiro para darnos cuenta de hasta qué punto nuestra idea de lo que debe ser una película infantil está condicionada por el imaginario castrante de la factoría Disney.

jueves, diciembre 01, 2005

Contra la belleza (quince)

Hace años, las canciones de niños hablaban de dar la vuelta al mundo montado en un burrito. En el más reciente éxito de la canción infantil, una niña impúber habla de comprarse ropa, maquillarse y la sola idea de ir “sencilla” le hace invocar a la muerte. Habrá quien crea que es tan sólo una canción…