Como hoy es el cumpleaños de Crimson, le regalo este incunable del magdalenismo proustiano perteneciente a aquellos maravillosos años en los que creíamos que el britpop conquistaría el mundo. Con temazos como éste, no es de extrañar que fracasaran. My house is shakin', my wall's vibratin', los NMEs con el tiempo se ponen amarillos.
Bonus track, o cómo vencer sin convencer en la batalla de la estética.


